Rosquetes

Rosquetes Panameños Tradicionales con Caramelo Rojo

Las empanadas de pollo son un clásico que nunca falla. Con el Hojaldre y Empanada Mix Gold Mills obtienes una masa consistente, fácil de trabajar y con la textura ideal: crujiente por fuera y suave por dentro.
Perfectas para desayunos, meriendas, reuniones o incluso para emprender.

Ingredientes:

Para los rosquetes:

  • 3½ tazas de harina
  • 1 taza + 2 cucharadas de agua (aprox. 285 ml)
  • ½ taza de manteca
  • 3 cucharadas de azúcar
  • 1 cucharada colmada de sal
  • 1 huevo
  • 1 cucharada de levadura fresca o
    1¼ cucharadita de levadura seca

Para el caramelo rojo

  • 1 taza de azúcar
  • ½ taza de agua
  • Colorante rojo (cantidad necesaria)

Preparación:

  1. Activa la levadura
    Si usas levadura seca, mézclala con un poco del agua tibia y deja reposar 5–10 minutos hasta que espume.
    Si usas levadura fresca, disuélvela directamente en el agua.
  2. Prepara la masa
    En un recipiente grande mezcla la harina, azúcar y sal. Incorpora la manteca hasta lograr una textura arenosa.
    Agrega el huevo y la levadura. Añade el agua poco a poco hasta formar una masa firme y manejable.
    Amasa durante 8–10 minutos hasta que esté suave y elástica.
  3. Primer reposo
    Cubre la masa y deja reposar aproximadamente 1 hora o hasta que duplique su tamaño.
  4. Forma los rosquetes
    Divide la masa en porciones pequeñas, forma tiras y une las puntas para crear los aros.
    Colócalos en bandeja y deja reposar 20–30 minutos más.
  5. Hornea
    Hornea a 180 °C (350 °F) durante 20–25 minutos o hasta que estén bien dorados. Si los prefieres más crujientes, déjalos unos minutos adicionales.

    El toque final: Caramelo rojo
    En una olla coloca el azúcar y el agua a fuego medio. Cocina sin mover hasta que se forme un almíbar ligeramente espeso.
    Agrega unas gotas de colorante rojo y mezcla suavemente hasta lograr el tono intenso característico.
    Retira del fuego y, mientras el caramelo aún esté líquido, pasa cada rosquete por la mezcla o báñalos con ayuda de una cuchara.
    Colócalos sobre papel encerado o rejilla y deja secar hasta que el caramelo endurezca y forme esa capa brillante y crujiente.

Scroll al inicio